Con el tiempo y el uso regular, los productos pueden perder su apariencia original y perfecta.
Los signos de desgaste normal incluyen:
- Formación de bolitas en la tapicería (pequeñas bolas de tela que se forman debido a la fricción con otros materiales).
- Hundimiento desigual del asiento o estiramiento de la tela: si tienes un lugar favorito en el sofá, naturalmente se comprimirá más que otras áreas.
- Decoloración causada por la exposición a la luz solar, humedad o aire muy seco.
- Ligero ablandamiento de los cojines y respaldos con el tiempo.
- Arrugas o pliegues menores en la tela o en la tapicería de cuero.
- Pequeños arañazos o marcas en las patas o estructuras como resultado del uso diario (por ejemplo, al mover los muebles o limpiar).